5 consejos para que tu estrategia de marketing editorial no fracase

Poner en marcha una estrategia de marketing editorial es solo el primer paso. Son muchos los trucos para activarla, pero después hay que vigilar que funcione y estar atentos a cualquier dato que nos indique lo contrario. Hay que recordar que detrás de todo este trabajo existen inversiones, tanto de tiempo como de dinero, que no pueden caer en saco roto… al menos no más de lo debido.

Si en otras ocasiones te hemos dado consejos para poner en marcha esta estrategia de marketing editorial, ahora queremos darte otros tantos para asegurarnos de que no fracase, de que llegues a buen puerto y que todos tus esfuerzos se traduzcan en éxitos (ya sea a largo o medio plazo).

Tu amigo, el ROI

Es la clave de cualquier acción en una empresa, y en el caso del marketing no es para menos. Antes te poner en marcha cualquier estrategia destinada a la promoción de tu catálogo tendrás que definir muy bien los recursos que vas a destinar a este objetivo, ya sea en tiempo como en recursos económicos o materiales. De esta forma, una vez puesta en marcha podrás ver qué tal ha funcionado la inversión.

Si el ROI ha resultado negativo es que ha algo ha fallado y toca revisar el qué. Recuerda que no solo hay que medir el resultado de la inversión en términos económicos. Ten en cuenta otros factores como si has conseguido evangelizar sobre tu catálogo o si la imagen de tu editorial se ha visto impulsada y mejorada gracias a estas acciones de marketing.

Mide los resultados

En relación con el punto anterior, toda acción que realices debe ser medida y siempre has de hacerlo en función de tus objetivos. No hagas las cosas por hacer o simplemente pensando que la promoción tiene que hacer más conocido tu catálogo o incrementar las ventas de manera inmediata (dos metas muy válidas pero que no siempre son las que debes conseguir). En primer lugar debes pensar en qué situación se encuentra tu sello.

Una vez que lo tengas definido, piensa en los objetivos que pretendes alcanzar según este contexto y establece un plan de marketing para ello. Una vez lo hayas puesto en marcha, recopila los datos y establece conclusiones: ¿ha sido un error a la hora de decidir tus metas? ¿Han fallado los canales para conseguirlo? O simplemente hacen falta algunos pequeños ajustes, desde luego que los resultados analizados te permitirá saberlo.

Mantenerte al día

Los tiempos cambian y las acciones que llevas a cabo también lo hacen. Quizás una estrategia te diera resultado en su momento, ¿pero está actualizada? ¿Ha tenido en cuenta la sociedad actual? Un ejemplo muy evidente es la traslación al escenario digital que el sector del libro (y en general cualquier industria) ha tenido que afrontar con la pandemia del coronavirus y las restricciones sanitarias.

De igual manera, la expansión a un nuevo mercado (como puede ser Latinoamérica) es motivo más que suficiente para conocer qué normas se aplican en estos lugares y adaptar tu estrategia a estos entornos. En definitiva, no pienses en tus planes de marketing como en algo estático, sino siempre en constante actualización.

No tener en cuenta a la competencia

En ocasiones no es que lo estés haciendo mal, sino que otros lo están haciendo mejor. Recuerda que trabajas en un sector altamente competitivo, todavía más con la internacionalización del mismo y la entrada en juego de agentes internacionales. Por lo que nunca está de más ver qué están haciendo ellos para poder innovar en tu estrategia de marketing.

No se trata de copiarles, sino de tener en cuenta sus acciones para reaccionar a las mismas e incluso ser proactivo y adelantarse a las mismas. Como te hemos dicho, tu estrategia de marketing no debe ser estática, sino cambiante y con capacidad de respuesta a las exigencias del mercado.

¿Se cumple lo que prometes?

Toda estrategia de marketing responde a la promoción de un determinado producto o servicio. Ya sea desde el anuncio del mismo como novedad hasta la comunicación de oferta en el mismo. Si los mensajes llegan, seguro que habrá multitud de público interesado que preguntará o incluso realizará una conversión.

La experiencia de estos clientes (ya sean partners del sector editorial o lectores) es un dato muy importante. Si es grata, ¡enhorabuena! Te espera una buena promoción gracias al “boca a boca”. En el caso contrario, es el momento de ver qué ha pasado para que no se hayan cumplido estas expectativas: ¿ha habido una mala comunicación que ha confundido a los receptores el mensaje? ¿O el error parte de quien presta estos servicios, o los productos no han estado a la altura?

La comunicación con los clientes, ya sea si son satisfechos o no, es una parte fundamental de marketing, en especial a la hora de reorientar tu estrategia.

Ismael Gálvez Clavijo
Ismael Gálvez Clavijo

Ismael Gálvez es responsable de marketing y comunicación de IC Grupo, del que forma parte Podiprint. En el sector editorial desde 2008, ha participado en proyectos nacionales e internacionales en diferentes dimensiones del sector, siempre con una orientación a resultados y proactividad en la detección de oportunidades de mercado, para marcas propias y clientes.

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